Jueves, 26 Mayo 2022
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Los sindicatos amarillos, principalmente CCOO y UGT pero sin olvidar otros como USO, CSIF, Fasga, Fetico…, han iniciado una nueva campaña en beneficio de los empresarios solicitando a sus delegados sindicales la “moderación” en las peticiones salariales a la hora de negociar los nuevos convenios colectivos.

Esta campaña de “moderación salarial” unida a la de la ampliación y flexibilización de los ERTE suponen nuevas e ingentes concesiones hacia una patronal que va perfilando, con ayuda de estos sindicatos, el nuevo escenario laboral en el que la flexibilidad, la alta rotación, la nula antigüedad y la bajada de salarios deben ser la tónica predominante para el beneficio máximo de la burguesía.

El sindicalismo vendido de estas centrales muestra su faz más miserable, apostando enteramente por la defensa de los dueños privados de los medios de producción y atacando así frontalmente los intereses de los trabajadores, en un momento donde se ha disparado el desempleo hasta los 3.831.203 de trabajadores -contando los más de 4 millones de afectados por ERTE´s, serían 8 millones los trabajadores que han quedado sin empleo o afectados por ERTE-.

Y es que tanto CCOO como UGT, así como el resto de sindicalismo amarillo y vendido, son asimismo empresas y como tal tratan a sus trabajadores y a sus afiliados. Estos últimos no son más que clientes a los que ofrecer servicios -como haría cualquier asesoría laboral- y los primeros son solo mano de obra disponible para su explotación. Solo así se explica que CCOO tuviese a uno de sus abogados durante 35 años como falso autónomo, al que ha tenido que indemnizar con 100 mil euros tras la condena del Juzgado de lo Social número 7 de Zaragoza.

Su hipocresía no tiene límite. Mientras dicen luchar contra la explotación laboral y por la defensa de los trabajadores realizan las mismas prácticas que cualquier otra empresa, como el Expediente de Regulación de Empleo que hizo CCOO en su fundación apoyándose en la Reforma Laboral que dice combatir para su derogación o el ERE de la Federación de Servicios, Movilidad y Consumo de UGT en Galicia por el que fue condenado por el juzgado de lo Social número 2 de Vigo.

Estos sindicatos son empresas que, como cualquier empresa, explotan a sus trabajadores, buscan nuevos clientes (afiliados) a los que vender productos y servicios y que tratan de obtener cuantos más beneficios para repartir entre los directivos de la organización. Así, no dudan en hacer negocios con otras empresas, como en los casos de BBVA y Telefónica donde los sindicatos CCOO y UGT son accionistas de referencia de dos de las mayores gestoras de pensiones del país -Fonditel y la rama de pensiones colectivas de BBVA- por los que se reparten 4 millones de euros en dividendos.

¿Cómo han logrado ser accionistas de referencia estos sindicatos? Vendiendo la defensa de los trabajadores, como no podía ser de otra manera. CCOO, UGT y el resto de sindicatos amarillos se posicionan al lado de las empresas, dicen defender a los trabajadores pero tratan de engañarlos y venderles, y la empresa recompensa ese trabajo con jugosos beneficios.

La clase trabajadora no puede depositar su confianza en este sindicalismo amarillo y vertical. Al contrario, su lucha es también contra ellos organizados en el sindicalismo de clase y combativo que, bajo los principios de la Federación Sindical Mundial, luche por la superación de este sistema capitalista criminal que nos oprime. Asimismo, el sindicalismo de clase y combativo del estado tiene la obligación de aunar su fuerza y proporcionar a la clase trabajadora un sindicato de clase y combativo fuerte, que confronte con estas centrales sindicales vendidas y podridas y que rompa con el pacto social imperante.

El fortalecimiento del proletariado en los centros de trabajo y la organización sindical bajo los principios del sindicalismo de clase y por la superación del capitalismo es imperiosamente necesaria para la emancipación del proletariado. La conquista del socialismo es hoy una necesidad vital e histórica para la vida de la clase trabajadora.

¡CONTRA EL SINDICALISMO TRAIDOR Y LA ARISTOCRACIA OBRERA!

¡POR LA UNIDAD DEL SINDICALISMO DE CLASE, POR EL FORTALECIMIENTO DE LA FSM!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

Secretaría de Movimiento Obrero y de Masas del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)

 

Los medios de comunicación llevan meses informando al detalle a la población de todo el mundo de las muertes provocadas por el COVID-19 en una perfecta campaña de terror, fake news y subordinación de las masas a los Estados imperialistas. Se proyecta hasta la impresión de que las personas empezaron a morirse a partir del Coronavirus. Imagen que, por supuesto, es falsa y manipuladora.

El 31 de enero, según las fuentes oficiales, se detectaba el primer paciente de coronavirus en España. 98 días después, las mismas fuentes aseguran que en España hay ya 26.299 muertes provocadas por dicho virus. Esto es que, al día mueren aproximadamente 266 personas por coronavirus, teniendo en cuenta que es una enfermedad de la cual no se tiene la suficiente información y que, en el día en el que se escribe este comunicado, no se ha elaborado todavía vacuna alguna. Con total seguridad, esta media de decesos diarios se irá reduciendo cada vez más, de la misma forma que la gripe ha sido una enfermedad que a lo largo del tiempo ha perdido peligrosidad.

Estos datos son fácilmente accesibles por cualquier persona que esté próxima a la prensa, la televisión o a internet. Sin embargo, durante décadas llevan existiendo enfermedades mortales, vinculadas también al sistema socio-económico capitalista, de las que no se habla en ningún medio de comunicación y cuando se hace es como mero dato médico curioso.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) calcula que al año se suicidan en torno a 800.000 personas. Esto implica que cada 40 segundos, alguna persona en algún lugar del mundo se quita la vida. En España se suicida una persona cada dos horas y media, es decir: 10 personas al día, 3600 personas al año. Este dato, duplica a las muertes provocadas por accidentes de tráfico, supera once veces a los homicidios y ochenta veces a las muertes provocadas por violencia de género en nuestro país. Todo esto sin contar que un método que no se baraja como forma de suicidio es el propio accidente de tráfico. Sin embargo, no se informa de ello ni la mitad de veces que cualquiera de esas situaciones, mucho menos si lo comparamos con la información catastrofista que recibimos del coronavirus.

Según Gustavo Turecki, psiquiatra especializado en la correlación del suicidio y las enfermedades mentales, el 90% de las personas que han cometido suicidio sufrían algún tipo de enfermedad mental, destacando entre estas la depresión mayor. «Casualmente», médicos de la Universidad de Harvard apuntan en un estudio a que la depresión está influida por el nivel de ingresos y otros indicadores socioeconómicos: las personas que ingresan menos son las que más la padecen. En otras palabras, el suicidio tiene, como tantas otras cosas, un marcado carácter de clase. De esta forma, como los que más se quitan la vida son los trabajadores, los que engrasan con su sangre las cadenas del capital, no merecen ni ser mencionados en televisión, no vaya a ser que la clase explotada ate cabos y ejerza su justicia.

Otra enfermedad pandémica silenciada y completamente desvinculada del sistema capitalista por los medios y los Estados imperialistas es la obesidad. Remitiéndonos de nuevo a la OMS, en el mundo hay más de 1.900 millones de adultos con sobrepeso y, de estos, 650 millones son obesos. En términos porcentuales, la obesidad afecta casi al 10% de la población mundial. Con respecto a España, el 25% de la población es obesa, unas 11 millones 750 mil personas.

Esto no para aquí, puesto que padecer obesidad está relacionado con hasta 13 tipos de cáncer y con tener algún tipo de trastorno mental o estado depresivo, lo cual ya hemos visto a lo que lleva. Por si fuera poco, cada año un mínimo de 2’8 millones de personas mueren a causa de la obesidad o el sobrepeso en todo el mundo, representando España 131.000 de esos decesos anuales. Hablando en términos diarios: la obesidad mata cada día en nuestro país a 359 personas. ¿No es merecedor este dato de salir en las portadas de los periódicos? No, porque, una vez más, el carácter de clase de la obesidad se muestra claramente: los más vulnerables son las personas con menos recursos, los niños y las mujeres, como prueba en 2019 la Encuesta Nacional de Salud efectuada por el Instituto Nacional de Estadística.

Nada más iniciar la crisis económica de 2008, las hospitalizaciones psiquiátricas aumentaban abruptamente comparado con los años pre crisis, observándose el aumento sólo en los rangos de edad más afectados por el desempleo. A su vez, los casos de obesidad aumentaban debido al mismo problema. Así lo corroboraba el experto en Salud de la OCDE Michel Cecchini en 2014: La crisis económica puede haber contribuido a un mayor crecimiento de la obesidad.

Esto quiere decir que del futuro lo que menos nos debe preocupar es el COVID-19, puesto que ya hasta la prensa oficial del régimen advierte de la inevitabilidad de un rescate a España por parte de la Unión Europea, lo que implicará el aumento del desempleo, de la precarización del trabajo y recortes en pensiones, sanidad y ayudas sociales. Consecuentemente, esto influirá de forma determinante en nuestra salud mental y física, como bien hemos probado en este comunicado y en otro anteriores. Y todo para que una minoría de la población, la burguesía, pueda mantener sus privilegios y la explotación del hombre por el hombre, esto es, la esencia del capitalismo.

Es imposible que este sistema nos de soluciones o respuestas ante los problemas y las preguntas de la sociedad. Es imposible el correcto desarrollo humano en un modelo social y económico inhumano. En definitiva, es imposible que el trabajador, que lo produce todo, se pueda reconciliar con la burguesía parásita. Por eso es necesario la superación del capitalismo, por eso es necesaria la organización del proletariado y demás clases populares en el Frente Único del Pueblo, por eso es necesario que los trabajadores construyan su propio modelo de Estado: el Socialismo.

¡Acabemos con el virus capitalista!

¡Es el momento de los comunistas!

¡Por el Socialismo!

Secretaría de Agitación y Propaganda del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)

Jubilados

 

Els jubilats són molt sovint un dels col·lectius més castigats d’aquest sistema. Veiem com després d’haver estat tota una vida treballant, molts cops en condicions inhumanes, els hi retallen molts drets i llibertats: retallen en sanitat pública, els treuen de les seves cases, com ja vam veure en el cas d’en Cinto, o directament els retallen les pensions.

Durant aquests ja casi dos mesos de confinament hem anat veient de forma molt recurrent notícies sobre la vergonyosa situació a les residències d’ancians. Un cas ben recent és el d’una residència de Premià de Mar on s’han registrat vint-i-quatre morts i prop de cent vuitanta positius per coronavirus sobre els dos-cents avis residents, és a dir, un 90%. Però el més greu de tot això és que tampoc ens ha de sorprendre ja que els treballadors de les residències porten des de l’inici denunciant les condicions higièniques.

Segons una altra notícia de RTVE a Espanya han mort 17.370 avis a residències per la Covid-19 o amb símptomes. Això significa que els morts a les residències d’ancians equivalen a casi el 70% del total, un xifra molt preocupant.

Algú podria dir que aquestes xifres no són per res extraordinàries i que ja era d’esperar que les morts per coronavirus a les franges d’edats més grans fossin més elevades. Si bé és cert que el coronavirus afecta més a les persones amb un sistema immunològic més feble, també cal dir que llavors s’haurien d’haver pres des de l’inici mesures més dràstiques en aquests centres. El cas és que no es van prendre ni mesures dràstiques ni casi cap mena de mesures en molts centres, com així ho indiquen les 38 investigacions penals obertes a residències.

Però a tota aquesta situació cal sumar-li què és el que els hi depara el futur a aquestes generacions. Cada cop més mitjans de comunicació comencen a parlar de les conseqüències que tindrà aquesta crisi econòmica i és molt freqüent veure notícies com aquesta de La Razón en la que explica com el govern estudia una forta retallada a les pensions. Aquest comportament miserable per part del “govern progressista” no ens ha d’estranyar gens, ja que aquest és el veritable caràcter de la socialdemocràcia, aquest és el veritable caràcter del capitalisme! El que amb una mà cedeixen per amansar a la classe treballadora t’ho treuen amb l’altre mà. Mentre parlen d’un ingrés mínim vital, segueixen al servei del gran capital financer, mentre s’omplen de discursos de democràcia i llibertat el dia que mor Billy el niño, formen govern amb un torturador com Marlaska i condecoren als policies que van reprimir l’1-O.

Cal que ens preguntem, llavors, què és el que ens porta a veure els jubilats com una carga, com un gasto. I per trobar una resposta clara ens cal anar a les arrels del mode de producció. Qualsevol persona que s’hagi interessat mínimament pel funcionament de l’economia i de les empreses en el marc actual, sabrà que treballadors no són gaire més que una màquina o que una parcel·la de terra. Què podem esperar d’un sistema que tracta a les persones com un factor més en el procés productiu? I per tant, què podem esperar d’un sistema que quan deixem de ser eficients per a augmentar el capital d’uns pocs es desentén de nosaltres?

La sensació constant de les persones grans de ser una càrrega és un símptoma més de que el capitalisme és criminal. Tot i les millores que presumeixi aportar la socialdemocràcia, no és ni molt menys el màxim al que hem d’aspirar. Aquesta sensació constant que tenen no és ex nihilo, sinó que prové justament de que se’ls tracta com una càrrega.

Així doncs, la lluita dels jubilats és i ha de ser la nostra lluita, la lluita de la classe treballadora i dels estudiants, ja que és la lluita pel nostre futur i del futur dels que ens envolten. De la mateixa manera, la lluita dels jubilats no pot ser cap altre que la lluita pel socialisme, doncs és la única manera que se’ls tracti com és debut. Dins del capitalisme no podem aspirar a que se’ns tracti com a persones, i per tant a desenvolupar-nos com a tal. És per això que des del Partit Comunista Obrer de Catalunya (PCOC), cridem a enfortir aquesta lluita i a elevar-la a una qüestió de classe, unint aquesta lluita i totes les demés en una sola lluita de classes, en defensa de la classe treballadora i de tots els col·lectius colpejats pel capitalisme.

La lluita pel socialisme és la lluita pel nostre futur!

Per la unió de les classes populars!

Barcelona, 10 de maig de 2020

Cèl·lula Joan Comorera de Barcelona. Partit Comunista Obrer de Catalunya (PCOC)

La lucha de los jubilados, es la lucha de todos

Los jubilados son muy a menudo uno de los colectivos más castigados de este sistema. Vemos como después de haber estado toda una vida trabajando, muchas veces en condiciones inhumanas, se les recortan muchos derechos y libertades: recortan en sanidad pública, los sacan de sus casas, como ya vimos en el caso de Cinto, o directamente les recortan las pensiones.

Durante estos ya casi dos meses de confinamiento hemos ido viendo de forma muy recurrente noticias sobre la vergonzosa situación en las residencias de ancianos. Un caso muy reciente es el de una residencia de Premià de Mar donde se han registrado veinticuatro muertos y cerca de ciento ochenta positivos por coronavirus sobre los doscientos abuelos residentes, es decir, un 90%. Pero lo más grave de todo esto es que tampoco nos tiene que sorprender puesto que los trabajadores de las residencias llevan desde el inicio denunciando las condiciones higiénicas.

Según otra noticia de RTVE en España han muerto 17.370 abuelos en residencias por la Covid-19 o con síntomas. Esto significa que los muertos en las residencias de ancianos equivalen a casi el 70% del total, una cifra muy preocupante.

Alguien podría decir que estas cifras no son por nada extraordinarias y que ya era de esperar que las muertes por coronavirus en las franjas de edades más grandes fueran más elevadas. Si bien es cierto que el coronavirus afecta más a las personas con un sistema inmunológico más débil, también hay que decir que entonces se tendrían que haber tomado desde el inicio medias más drásticas en estos centros. El caso es que no se tomaron ni medidas drásticas ni casi ningún tipo de medidas en muchos centros, como así lo indican las 38 investigaciones penales abiertas a residencias.

Pero a toda esta situación hay que sumarle qué es lo que les depara el futuro a estas generaciones. Cada vez más medios de comunicación empiezan a hablar de las consecuencias que tendrá esta crisis económica y es muy frecuente ver noticias como esta de La Razón en la que explica como el gobierno estudia un fuerte recorte en las pensiones. Este comportamiento miserable por parte del “gobierno progresista” no nos tiene que extrañar nada, puesto que este es el verdadero carácter de la socialdemocracia, ¡este es el verdadero carácter del capitalismo! Lo que con una mano ceden para amansar en la clase trabajadora te lo sacan con la otro mano. Mientras hablan de un ingreso mínimo vital, siguen al servicio del gran capital Financiero, mientras se llenan de discursos de democracia y libertad el día que muere Billy  el niño, forman gobierno con un torturador como Marlaska y condecoran a los policías que reprimieron el 1-O.

Hace falta que nos preguntamos, entonces, qué es lo que nos lleva a ver los jubilados como una carga, como un gasto. Y para encontrar una respuesta clara hay que ir a las raíces del modo de producción. Cualquier persona que se haya interesado mínimamente por el funcionamiento de la economía y de las empresas en el marco actual, sabrá que los trabajadores no son más que una máquina o una parcela de tierra. ¿Qué podemos esperar de un sistema que trata a las personas como un factor más en el proceso productivo? Y por tanto, ¿qué podemos esperar de un sistema que cuando dejamos de ser eficientes para aumentar el capital de unos pocos se desentiende de nosotros?

La sensación constante de las personas mayores de ser una carga es un síntoma más de que el capitalismo es criminal. Todas las mejoras que presuma aportar la socialdemocracia, no son ni mucho menos el máximo al que tenemos que aspirar. Esta sensación constante que tienen no es ex nihilo, sino que proviene justamente de que se los trata como una carga.

Así pues, la lucha de los jubilados es y tiene que ser nuestra lucha, la lucha de la clase trabajadora y de los estudiantes, puesto que es la lucha por nuestro futuro y del futuro de los que nos rodean. Del mismo modo, la lucha de los jubilados no puede ser otra que la lucha por el socialismo, pues es la única manera que se los trate como es debido. Dentro del capitalismo no podemos aspirar a que se nos trate como personas, y por tanto a desarrollarnos como tal. Es por eso que desde el Partit Comunista Obrer de Catalunya (PCOC), llamamos a fortalecer esta lucha y a elevarla a una cuestión de clase, uniendo esta lucha y todas las demás en una sola lucha de clases, en defensa de la clase trabajadora y de todos los colectivos golpeados por el capitalismo.

¡La lucha por el socialismo es la lucha por nuestro futuro!

¡Por la unión de las clases populares!

Barcelona, 10 de mayo de 2020

Célula Joan Comorera de Barcelona. Partit Comunista Obrer de Catalunya (PCOC)

Turismo

 

La burgesia ha utilitzat el coronavirus com a cortina de fum per a reestructurar les plantilles de les seves empreses i crear un Estat d’Alarma per a així embuatar el cop de la crisi en pro dels seus interessos a canvi d’incrementar el grau de misèria del proletariat. Això és quelcom que en diversos articles del Partit ja s’ha exposat i analitzat. No obstant això, des de la sisena setmana de confinament, els capitalistes han començat a revelar nítidament quins plans tenen tant per a Catalunya com per a Barcelona en un futur pròxim. Sent Barcelona una de les províncies més industrialitzades de tot l’Estat, els capitalistes han apostat pel cavall al qual sempre aposten en les zones banyades pel Mediterrani: el turisme.

La burgesia a Catalunya veu en el turisme un bot salvavides. Aquest sector està patint un cop dur durant la quarantena i confinament, ja que, com és lògic no venen la quantitat de turistes que venien abans de la pandèmia. Això demostra la inestabilitat d’aquest sector i el poc marge a la previsió i planificació que té, dins del capitalisme que ja és, de per si, anàrquic i inestable. No obstant això, al tractar-se d’una font de beneficis tan gran, els capitalistes tractaran de salvaguardar-ho costi el que costi, tal com expliquen a LaVanguardia, un diari gens sospitós de simpatitzar amb el Marxisme-Leninisme. Aquests ja estan planejant la manera de suavitzar el cop que ha rebut el sector a costa de la sang, la suor i les llàgrimes de les classes populars.

Es tracta d’un sector que als capitalistes els ofereix grans beneficis mentre que al treballador només li ofereix ocupacions precàries i de caràcter temporal ja que el pic de turisme a Catalunya és estacional. A més de constants pujades del preu de l’habitatge com exposava també LaVanguardia i la pujada també dels lloguers que una altra notícia del mateix diari explicava. Considerar el turisme com un sector digne de ser el principal focus de la recuperació econòmica és idealista i denota que la burgesia no té ni la més remota idea de com sortir de l’embolic al qual arrossega al poble treballador el seu sistema econòmic moribund.

La burgesia catalana i espanyola aposten pel turisme assumint submissament el paper que l’imperialisme europeu assigna a Catalunya i a l’Estat espanyol, un negoci que està enfocat principalment a copar els opulents vicis de les classes altes europees que consideren la costa de Catalunya i en general la Costa Est de tot l’Estat Espanyol, com la seva platja privada on poder despreocupar-se i convertir-la en seu pati de borratxeres. Resumint, la burgesia europea ha convertit les regions banyades pel Mediterrani en la seva destinació per les vacances privada generant misèria per als treballadors, aguditzant la precarització del treball i proporcionant la constant pujada de lloguers i l’habitatge per al poble treballador, mentre s’emportaven el capital industrial i la indústria pesant, la que de debò genera riquesa i crea renda nacional, als seus països.

Per a evitar que aquestes sangoneres continuïn decidint que la seva diversió i els seus luxes, pagats amb la nostra suor, són més importants que la nostra salut i que el poder tenir un sostre sobre els nostres caps, només hi ha un camí, la destrucció del capitalisme monopolista d’Estat, de l’imperialisme, que els dóna la capacitat de decisió sobre les vides de tots a una petita minoria corrupta i terrorista. Per a això des del Partit Comunista Obrer de Catalunya cridem a imposar la voluntat i els interessos de la majoria, de la classe obrera i altres classes populars, unificant totes les lluites del proletariat i altres classes populars en una única lluita de classes contra el capitalisme i el seu Estat conformant el Front Únic del Poble. A més, fem una crida als obrers i obreres conscients de la necessitat del Socialisme a engrossir les files del Partit, que és engrossir les files de la Revolució.

Acabem amb el virus capitalista, fora de la Unió Europea!

Socialisme o barbàrie!

Visca el Partit Comunista Obrer de Catalunya!

Barcelona, 10 de maig de 2020

Comitè Nacional del Partit Comunista Obrer de Catalunya (PCOC)

El espejismo del turismo

La burguesía ha utilizado el coronavirus como cortina de humo para reestructurar las plantillas de sus empresas y crear un Estado de Alarma para así acolchar el golpe de la crisis en pro de sus intereses a cambio de incrementar el grado de miseria del proletariado. Eso es algo que en varios artículos del Partido ya se ha expuesto y analizado. Sin embargo, desde la sexta semana de confinamiento, los capitalistas han empezado a desvelar nítidamente qué planes tienen tanto para Catalunya como para Barcelona en un futuro próximo. Siendo Barcelona una de las provincias más industrializadas de todo el Estado, los capitalistas han apostado por el caballo al que siempre apuestan en las zonas bañadas por el Mediterráneo: el turismo.

La burguesía en Catalunya ve en el turismo un bote salvavidas. Dicho sector está sufriendo un duro golpe durante la cuarentena y confinamiento, ya que, como es lógico no vienen la cantidad de turistas que venían antes de la pandemia. Esto demuestra la inestabilidad de dicho sector y el poco margen a la previsión y planificación que tiene, dentro del capitalismo que ya es, de por sí, anárquico e inestable. Sin embargo, al tratarse de una fuente de beneficios tan grande, los capitalistas van a tratar de salvaguardarlo a toda costa, tal y como explican en LaVanguardia, un periódico nada sospechoso de simpatizar con el Marxismo-Leninismo. Éstos ya están planeando la manera de suavizar el golpe que ha recibido el sector a costa de la sangre, el sudor y las lágrimas de las clases populares.

Se trata de un sector que a los capitalistas les ofrece grandes beneficios mientras que al trabajador sólo le ofrece empleos precarios y de carácter temporal ya que el pico de turismo en Catalunya es estacional. Además de constantes subidas del precio de la vivienda cómo exponía también LaVanguardia y la subida también de los alquileres que otra noticia del mismo periódico explicaba. Considerar el turismo como un sector digno de ser el principal foco de la recuperación económica es idealista y denota que la burguesía no tiene la más remota idea de cómo salir del cenagal al que arrastra al pueblo trabajador su sistema económico moribundo.

La burguesía catalana y española apuestan por el turismo asumiendo sumisamente el papel que el imperialismo europeo asigna a Cataluña y al Estado español, un negocio que está enfocado principalmente en copar los opulentos vicios de las clases altas europeas que consideran la costa de Catalunya y en general la Costa Este de todo el Estado Español, como su playa privada donde poder despreocuparse y convertirla en su patio de borracheras. Resumiendo, la burguesía europea ha convertido las regiones bañadas por el Mediterráneo en su lugar de vacaciones privado generando miseria a los trabajadores, agudizando la precarización del trabajo y proporcionando la constante subida de alquileres y la vivienda para el pueblo trabajador, mientras se llevaban el capital industrial y la industria pesada, la que de verdad genera riqueza y crea renta nacional, a sus países.

Para evitar que esas sanguijuelas sigan decidiendo que su diversión y sus lujos, pagados con nuestro sudor, son más importantes que nuestra salud y que el poder tener un techo sobre nuestras cabezas, sólo hay un camino, la destrucción del capitalismo monopolista de Estado, del imperialismo, que les da la capacidad de decisión sobre las vidas de todos a una pequeña minoría corrupta y terrorista. Para ello desde el Partit Comunista Obrer de Catalunya llamamos a imponer la voluntad y los intereses de la mayoría, de la clase obrera y demás clases populares, unificando todas las luchas del proletariado y demás clases populares en una única lucha de clases contra el capitalismo y su Estado conformando el Frente Único del Pueblo. Además, hacemos un llamamiento a los obreros y obreras conscientes de la necesidad del Socialismo a engrosar las filas del Partido, que es engrosar las filas de la Revolución.

¡Acabemos con el virus capitalista, fuera de la Unión Europea!

¡Socialismo o barbarie!

¡Viva el Partit Comunista Obrer de Catalunya!

Barcelona, 10 de mayo de 2020

Comitè Nacional del Partit Comunista Obrer de Catalunya (PCOC)

Podemos

 

El principal frente de batalla de la lucha de clases en los últimos años ha sido sin duda la lucha ideológica. La burguesía entendió la importancia de ganar esta lucha ya desde las revoluciones que instauraron el capitalismo, y lleva muchos años combatiendo en este plano para sostener un sistema moribundo. Sólo la temporal victoria de la burguesía sobre el proletariado en la lucha ideológica puede sostener un sistema que sólo genera miseria y muerte, y la burguesía, totalmente consciente de ello, lo apuesta todo a esta lucha.

En esta batalla ideológica en la que la burguesía dispone de todos sus medios de manipulación, juega un papel crucial el oportunismo. Mantener a parte del proletariado con esperanzas en el sistema, sostener su pata izquierda, es vital para que las clases populares no se organicen revolucionariamente para acabar con el capitalismo, engañadas con falsas esperanzas de mejorar sus vidas reformando el sistema.

El oportunismo para sostener su mentira necesita en primer lugar ocultar cuál es el origen de los problemas del pueblo, el propio sistema capitalista, y a su vez ocultar la lucha de clases, pues entendiendo esta lucha el pueblo adquiere conciencia y abandona al oportunismo para organizarse revolucionariamente, dejando de lado los cantos de sirena.

Esta labor de ocultar la lucha de clases lleva realizándola Podemos en los últimos años sin descanso, engañando miserablemente a la clase trabajadora a la que dice representar, defendiendo ante el pueblo a los ‘empresarios buenos’ que contribuyen “al bienestar social” o que “pagan impuestos aquí”, los “empresarios patrióticos”, frente a los ‘empresarios malos’, “los buitres y los especuladores”tranquilizando al capital – los que de verdad mandan – para que entiendan que este “gobierno progresista” no supone ninguna amenaza para los millonarios beneficios de una minoría parasitaria.

Al engañar al pueblo y mostrarle que hay empresarios buenos y malos, se oculta la realidad que rige todas nuestras vidas, que existen dos clases sociales cuyos intereses están enfrentados, que hay una lucha entre dichas clases con intereses contrapuestos e irreconciliables, que no es una lucha entre ‘buenos’ y ‘malos’, sino entre burguesía y proletariado, la misma lucha que ha sido el motor de la historia desde que surgieron las clases sociales, la lucha entre amos y esclavos, entre señores feudales y siervos, entre opresores y oprimidos.

Y esta lucha sólo tiene una salida, sólo lleva a una posible resolución, una revolución que entierre el sistema actual y por la que se construya uno nuevo. El esclavismo dio paso al feudalismo, este al capitalismo, y este último está condenado a dar paso al socialismo, de forma irremediable, puesto que ya los medios de producción están prácticamente socializados, ya las empresas funcionan íntegramente con trabajadores, son asalariados quienes las dirigen y las hacen funcionar en el día a día, y ya los dueños de estas empresas, de los medios de producción, no aportan nada a la sociedad, no hacen más que acaparar los beneficios generados por sus trabajadores.

Pero el capitalismo no caerá por sí mismo, si el pueblo no se organiza para mandarlo al estercolero de la historia. Y el pueblo no se organizará mientras siga escuchando los cantos de sirena del oportunismo miserable y traidor que pretende seguir sometiendo a una mayoría a la miseria por treinta monedas de plata.

Sólo nos queda una salida, unir todas las luchas en un Frente Único de Pueblo que las aglutine en una única lucha contra el responsable de todos nuestros males, el sistema capitalista, y que sirva como órgano de contrapoder para edificar el socialismo, único sistema que garantizará que toda la riqueza que generamos esté al servicio del pueblo.

Secretaría de Agitación y Propaganda del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)

Billy

 

El torturador franquista Antonio González Pacheco, conocido como ‘Billy el Niño’, ha muerto a primera hora de esta mañana en una clínica madrileña a causa del COVID-19. Se muere un fascista que se ganó la fama por la brutalidad ejercida en las torturas realizadas en los calabozos de la Dirección General de Seguridad Nacional, en la Puerta del Sol, un centro de detención de la dictadura. Torturas ejercidas contra todo aquel sospechoso de ser contrario al régimen franquista.

Tras la Ley de Amnistía aprobada en 1977 todos los procesos contra él se sobreseyeron, integrándose este torturador en la Brigada Central de Información, donde ejerció como inspector para más tarde continuar su carrera en el sector de la seguridad privada.

Y se muere con sus condecoraciones, sus medallas, sus pensiones y sin haber sido juzgado, fruto todo esto de la gran mentira que supuso la transición que tanto defienden los partidos parlamentarios, desde Vox hasta Podemos-PCE/IU, y que no fue más que la continuación del franquismo sin el dictador, el mantenimiento de todos los principios franquistas y el sometimiento del pueblo trabajador.

Esto ha ocurrido con “el gobierno más progresista” de la historia de este país, gobierno de coalición entre el socialfascismo del PSOE, partido que ha gobernado este país durante muchos años sin hacer nada al respecto, el oportunismo de PCE/IU, cómplice del engaño al pueblo que supuso la transición, la cual hizo posible que franquistas como ‘Billy el Niño’ continuaran cobrando un salario del Estado, y el oportunismo de Podemos, heredero de los engaños de PCE/IU y que no duda en alabar la transición, en intentar seguir sosteniendo este Estado fascista.

Ante esta situación, el oportunismo de Unidas Podemos muestra de nuevo cuan grande puede ser la hipocresía de quienes con sus palabras dicen defender al pueblo y con sus actos lo traicionan.

El 4 de febrero de 2020 Unidas Podemos votaba en contra en la junta de portavoces del Congreso sobre la solicitud de pedirle al Gobierno que facilitara la hoja de servicios del torturador franquista ‘Billy el Niño’, alegando un “error” por “dudas jurídicas”.

Un “error” del que rápidamente salieron a excusarse a través de las redes y unas “dudas jurídicas” que se esfumaron justo después de votar.

Y ahora la Ministra de igualdad Irene Montero muestra también en redes una impostada “rabia” porque “no hemos llegado a tiempo”.

Por supuesto que habéis llegado a tiempo; justo a tiempo para paralizar cualquier movilización popular a raíz el 15-M; justo a tiempo para resucitar al PSOE – el de la ‘cal viva’ y los GAL, el que era la misma mierda que el PP – y transformarlo de cadáver político en partido de gobierno; justo a tiempo para el engaño al pueblo que supondrán los nuevos Pactos de la Moncloa, esa “nueva transición” que ya en diciembre defendía Pablo Iglesias.

Podemos está cumpliendo perfectamente su papel, justo en el tiempo que le toca cumplirlo, mantener el engaño al pueblo trabajador, generando falsas ilusiones en el sistema parlamentario, mostrando quienes son los suyos, que no es precisamente el pueblo.

Basta con ver cómo se posicionaba Pablo Iglesias ante la petición de excarcelación realizada por el PP para Eduardo Zaplana, alegando que “los derechos humanos están por encima de todo”, en contraste con el vergonzoso silencio ante los presos comunistas que el Estado está dejando morir en la cárcel por desatención médica.

Este es el modus operandi del oportunismo, vender falsas esperanzas e ilusiones con bonitas palabras y traicionar al pueblo con sus actos. El pueblo trabajador no puede seguir depositando sus esperanzas en quienes representan unos intereses contrarios, los intereses de la burguesía y sus empresas. Sólo el pueblo unido y organizado puede salvarse a sí mismo.

El pueblo tiene que olvidarse de estos oportunistas y organizarse en un Frente Único del Pueblo que aglutine todas las luchas en una única contra el responsable de todos nuestros males, el sistema capitalista, y que sirva como órgano de contrapoder para edificar el socialismo, único sistema que garantizará que toda la riqueza que generamos esté al servicio del pueblo.

Secretaría de Agitación y Propaganda del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)

Catalunya

 

Mentre a Catalunya s’obre una investigació judicial contra uns policies per ús excessiu de la força durant el referèndum del Primer d’Octubre del 2017, des del Ministeri de l’Interior del Govern d’Espanya, se’ls condecora amb medalles i se’ls concedeixen pagues vitalícies exactament pel mateix motiu.

En un primer moment, la Generalitat va xifrar els ferits durant el referèndum en 893 persones. No obstant això, després de diversos nous informes, el Departament de Salut ha arribat a compendiar 1.066 ferits, 23 d’ells majors de 79 anys i dos d’ells menors d’11 anys a causa de les càrregues policials. Per la seva part, la delegació del Govern espanyol a Catalunya va estipular la xifra en 800 ferits, dels quals nou eren policies nacionals, dos Guardes Civils i un Mosso d’Esquadra. Malgrat aquests balls de xifres, el que queda clar després de les imatges registrades durant aquella jornada, és que la policia es va acarnissar de manera violenta contra gent desarmada que pretenia exercir el seu dret democràtic a l’autodeterminació.

El govern de Rajoy va enviar als policies a reprimir amb violència i el govern de Pedro Sánchez i Pablo Iglesias els condecora ara, demostrant així que per més teatres que muntin les diferents forces polítiques de la burgesia en el Parlament espanyol, en les qüestions més bàsiques estan d’acord. Tots dos governs estan d’acord a perpetuar el capitalisme monopolista d’Estat, tots dos són defensors de l’Estat feixista espanyol, en definitiva, tots dos actuen com un únic partit a l’hora de defensar a la burgesia i els seus interessos.

Segons el ministre de l’Interior del Govern espanyol, Fernando Grande Marlaska, les condecoracions rebudes pels agents estan recollides en els articles 4,5,6,7 i 8 de la Llei 5/1964 de Condecoracions Policials. Les medalles atorgades comporten un sou vitalici d’entre el 20% i el 10% del seu sou, evidentment, pagat amb els nostres impostos. El nombre de policies que han rebut la condecoració no ha sortit a la llum. I és que per més que pretenguin pintar aquest acte com a heroic i meritori, sota tota aquesta façana únicament queda la vergonya dels botxins de les aspiracions democràtiques de tot un poble. No hi ha orgull ni heroisme en confiscar urnes ni en apallissar i disparar pilotes de goma contra gent indefensa, per més que patèticament s’esforcin en fer-nos creure el contrari.

Els condecorats únicament són uns mercenaris que van agredir a un poble desarmat i pacífic, llorejats per un ministre al qual el Tribunal Europeu de Drets Humans, el Comitè Europeu per a la Prevenció de la Tortura i diversos magistrats de l’Audiència Nacional acusen d’encobrir tortures i critiquen l’absència de garanties cap a alguns detinguts sota la seva custòdia quan aquest era jutge. No se’ns ocorre una imatge més transparent del que és aquest Estat feixista i de com les seves diferents institucions van de la mà amb un mateix objectiu.

El que per a nosaltres no és més que un dels actes més covards i obertament reaccionari per part de l’Estat en els últims anys, per a les institucions d’aquest mateix Estat van «posar de manifest excepcionals qualitats de patriotisme, llealtat o abnegació” van mantenir el “prestigi de la Corporació» i va ser «tuna actuació exemplar i extraordinària, destacant pel seu valor, capacitat o eficàcia reiterada en el compliment d’importants serveis» acreditant així les medalles de la vergonya.

No obstant això, el poble català no ha d’espantar-se davant la xerradissa militarista i feixista del ministre i de l’Estat al qual representa, així com no es va espantar davant les amenaces, porres i pilotes de goma. Tant els dies anteriors al Primer d’Octubre, com durant aquest i els dies posteriors, el nostre poble va mostrar devant del món la brutalitat de l’Estat i va lluitar per exercir el seu dret democràtic a l’autodeterminació.

Dies com l’1 d’octubre demostren que són la classe obrera i les classes populars organitzades les que lluiten, les que posen el cos, les que ho donen tot, les úniques capaces d’enfrontar-se a la barbàrie i defensar-se a si mateixes, l’únic subjecte transformador de la societat i revolucionari. És per això que el Partit Comunista Obrer de Catalunya defensa la necessitat d’enfortir l’organització del poble treballador, elevar-lo políticament, i unir-lo en termes de classe conformant el Front Únic del Poble que unifiqui totes les lluites de la classe obrera i les classes populars en una única lluita de classe contra el capitalisme monopolista d’Estat i per la construcció del Socialisme.

Prou de brutalitat feixista contra Catalunya!

A baix l’Estat feixista espanyol!

Per la unitat i organització de totes les classes populars en el Front Únic del Poble!

Barcelona, 6 de maig de 2020.

Comitè Nacional del Partit Comunista Obrer de Catalunya (P.C.O.C.)

El gobierno “progresista” condecora a los que hostiaron al pueblo catalán con más contundencia el 1 de octubre

Mientras en Cataluña se abre una investigación judicial contra unos policías por uso excesivo de la fuerza durante el referéndum del Primero de Octubre del 2017, desde el Ministerio del Interior del Gobierno de España, se les condecora con medallas y se les conceden pagas vitalicias exactamente por el mismo motivo.

En un primer momento, la Generalitat cifró los heridos durante el referéndum en 893 personas. Sin embargo, tras varios nuevos informes, el Departament de Salut ha llegado a compendiar 1.066 heridos, 23 de ellos mayores de 79 años y dos de ellos menores de 11 años a causa de las cargas policiales. Por su parte, la delegación del Gobierno español en Cataluña estipuló la cifra en 800 heridos, de los cuales nueve eran policías nacionales, dos Guardas Civiles y un Mosso d’Esquadra. Pese a estos bailes de cifras, lo que quedó claro tras las imágenes registradas durante aquella jornada, es que la policía se ensañó de forma violenta contra gente desarmada que pretendía ejercer su derecho democrático a la autodeterminación.

El gobierno de Rajoy mandó a los policías a reprimir por la violencia y el gobierno de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias los condecora ahora, demostrando así que por más teatros que monten las diferentes fuerzas políticas de la burguesía en el Parlamento español, en las cuestiones más básicas están de acuerdo. Ambos gobiernos están de acuerdo en perpetuar el capitalismo monopolista de Estado, ambos son defensores del Estado fascista español, en definitiva, ambos actúan como un único partido a la hora de defender a la burguesía y sus intereses.

Según el ministro del Interior del Gobierno español, Fernando Grande Marlaska, las condecoraciones recibidas por los agentes están recogidas en los artículos 4,5,6,7 y 8 de la Ley 5/1964 de Condecoraciones Policiales. Las medallas otorgadas comportan un sueldo vitalicio de entre el 20% y el 10% de su sueldo, evidentemente, pagado con nuestros impuestos. El número de policías que han recibido la condecoración no ha salido a la luz. Y es que por más que pretendan pintar ese acto como heroico y meritorio, tras toda esa fachada únicamente queda la vergüenza de los verdugos de las aspiraciones democráticas de todo un pueblo. No hay orgullo ni heroísmo en incautar urnas ni en apalizar y disparar pelotas de goma contra gente indefensa, por más que patéticamente se esfuercen en hacernos creer lo contrario.

Los condecorados únicamente son unos mercenarios que agredieron a un pueblo desarmado y pacífico, laureados por un ministro al que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, el Comité Europeo para la Prevención de la Tortura y varios magistrados de la Audiencia Nacional lo acusan de encubrir torturas y critican la ausencia de garantías hacia algunos detenidos bajo su custodia cuando éste era juez. No se nos ocurre una imagen más transparente de lo que es este Estado fascista y de como sus diferentes instituciones van de la mano con un mismo objetivo.

Lo que para nosotros no es más que uno de los actos más cobardes y abiertamente reaccionario por parte del Estado en los últimos años, para las instituciones de ese mismo Estado “pusieron de manifiesto excepcionales calidades de patriotismo, lealtad o abnegación” mantuvieron el “prestigio de la Corporación» y fue “una actuación ejemplar y extraordinaria, destacando por su valor, capacidad o eficacia reiterada en el cumplimiento de importantes servicios» acreditando así las medallas de la vergüenza.

Sin embargo, el pueblo catalán no debe asustarse ante el parloteo militarista y fascista del ministro y del Estado al que representa, así como no se asustó ante las amenazas, porras y pelotas de goma. Tanto los días anteriores al Primero de Octubre, como durante éste y los días posteriores, nuestro pueblo mostró ante todo el mundo la brutalidad del Estado y luchó por ejercer su derecho democrático a la autodeterminación.

Días como el 1 de octubre demuestran que son la clase obrera y las clases populares organizadas las que luchan, las que ponen el cuerpo, las que lo dan todo, las únicas capaces de enfrentarse a la barbarie y defenderse a sí mismas, el único sujeto transformador de la sociedad y revolucionario. Es por ello que el Partit Comunista Obrer de Catalunya defiende la necesidad de fortalecer la organización del pueblo trabajador, elevarlo políticamente, y unirlo en términos de clase conformando el Frente Único del Pueblo que unifique todas las luchas de la clase obrera y las clases populares en una única lucha de clase contra el capitalismo monopolista de Estado y por la construcción del Socialismo.

¡Basta de brutalidad fascista contra Catalunya!

¡Abajo el Estado fascista español!

¡Por la unidad y organización de todas las clases populares en el Frente Único del Pueblo!

Barcelona, 6 de mayo de 2020

Comitè Nacional del Partit Comunista Obrer de Catalunya (P.C.O.C.)

Andalucia

 

La Junta de Andalucía ha aprobado darle otra orientación a cuatro fondos europeos estructurales ya comprometidos (Fondo Europeo de Desarrollo Regional; el Fondo Social Europeo; el Fondo Europeo Marítimo y de Pesca; y el Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural) para, según sus propias palabras, «reactivar el tejido productivo andaluz». Se trata del mantra al que nos tienen acostumbrados los políticos burgueses (“progresistas” o “conservadores”) para echar más leña al fuego. Desde aquí se pueden oír las llamadas de socorro de los adalides de la “iniciativa privada”: “¡Más madera!”.

Estamos ante una nueva inyección de liquidez al mercado, de 5.500 millones de euros en total y cuyos principales receptores serán los capitalistas de distintos sectores y colores. Se financiarán “actuaciones productivas que implementen innovación en ahorro energético, en economía circular y en economía azul”, avisa el secretario general de economía Manuel Alejandro Hidalgo Pérez. No nos queda ninguna duda de que la izquierda eco-pacifista (IU-PCE-Podemos) del parlamento andaluz verá con buenos ojos esta inyección de dinero a empresarios ecológicos y colores varios, sobre todo después de sumarse a la “gran alianza” propuesta por el “trifachito” al que ellos critican tanto.

Para los empresarios, barra libre; para millones de trabajadores “atasco burocrático” en el cobro de prestaciones por un desempleo impuesto por dichos empresarios. Sus expedientes hibernan en las Unidades de Tramitación del SEPE y se estima que muchos de ellos se resolverán en junio.

Mientras el Capital ha vivido durante siglos y sigue viviendo a cuerpo de rey sobre la espalda de la clase obrera, cuando vienen las quiebras de sus empresas (no de sus patrimonios privados) les damos también nuestro dinero público, para pagarles sus despidos, restructuraciones de plantillas, e inversión en tecnología (verde o azul, no importa) que automatizará aún más la producción y provocará más desempleo. Lo cual, al fin y al cabo, es la fuente de todas las crisis capitalistas. Y no un bicho invisible que se puede atajar con la ciencia médica.

Al mismo tiempo, mientras la clase obrera ve evaporarse por arte de magia tanto capital acumulado durante siglos con su sangre y sudor, tiene que conformarse con prestaciones tardías, migajas de la riqueza que ha generado y millones de proletarios tienen que recurrir, como siglos atrás, a la beneficencia de la Iglesia, que se pone una medalla gracias a los excedentes de producción generados, cómo no, por la clase obrera.

¡Basta de subsidios millonarios a los empresarios!

¡Basta de migajas para la clase obrera!

¡Recuperemos los recursos naturales, empresas privatizadas y bancos rescatados!

¡Construyamos el Frente Único del Pueblo para tomar el control de las riquezas!

Comité Regional del Partido Comunista Obrero Español

Sanidad

 

En tempos de calma social, cando as contradicións entre os traballadores e a burguesía semella difusa, os diferentes servizos que ofrecen distintas empresas de carácter privado poden parecer ata unha bendición e case motivados pola busca dun mundo mellor. Sen embargo, a realidade é que a propiedade privada dos medios de produción baséase fundamentalmente na satisfacción de necesidades (reais ou ficticias) a cambio de beneficio. É dicir que se, por exemplo, a produción de electricidade nos nosos fogares non fose de ningún xeito rendible, ningún de nós tería acceso a esa enerxía indispensable para o día a día.

No caso daqueles servizos que son públicos, que non son máis que institucións (educación, sanidade, saneamento…) que foron conquistadas a través da loita obreira para a súa regularización estatal, o obxectivo é minimizar os gastos e, progresivamente, a súa privatización. Para que isto último aconteza, precísase dun movemento obreiro débil, o cal se consigue a través da desmobilización provocada pola represión e a ilusión que xera a socialdemocracia.

Un exemplo perfecto de recortes de servizos públicos é o do Servizo Galego de Sanidade (Sergas). Se realizamos un seguimento do presuposto co que contaba a Sanidade Galega nos últimos 12 anos, vemos que durante os peores anos da crise do 2008 recortáronse máis de 1000 millóns de euros. A isto debémoslle a alta temporalidade pola que pasan no día de hoxe os traballadores sanitarios, que chegan a ter contratos de dúas horas e encadear esta situación durante anos. Isto provoca peche de plantas en hospitais e falta de recursos, coa consecuente baixada da calidade do servizo, provocando incluso mortes de pacientes que esperan en Urxencias. Mortes que non son máis que asasinatos do capitalismo encubertos.

No mesmo ámbito, sen embargo, a sanidade privada aproveitase desta debilidade estrutural e aumenta a súa presenza. Así, danse as derivacións de pacientes de hospitais públicos a hospitais privados e os concertos á sanidade privada con diñeiro público, o que leva a unha progresiva privatización, directa ou indirecta, do dereito a unha sanidade gratuíta.

Outro caso, que se está vendo con máis claridade a día de hoxe, é o das residencias de anciáns. A 3 de maio de 2020, rexístranse en Galiza máis de 560 mortes relacionadas co COVID-19, das cales unhas 237 (un 42’32% do total) son de usuarios de xeriátricos. Nin que dicir ten que a chegada do Coronavirus só é a punta iceberg.

Unha mostra perfecta é o acontecido durante anos nas residencias galegas propiedade de DomusVi, onde os empregados denunciaron roubo de días libres, falta de persoal e a ausencia de médicos ou enfermeiros en turmas de noite. Ademais, e como enésimo exemplo de como o público no capitalismo só beneficia á xestión privada, dúas das residencias desta empresa privada foron intervidas pola Xunta, actualmente presidida por Alberto Núñez Feijóo. Isto é, con diñeiro público abasteceron a residencias privadas de persoal sanitaria e material. Cabe destacar que estas accións teñen o beneplácito do «goberno máis progresista da historia», o cal permite realizar este tipo de intervencións grazas á Orden SND/275/2020, de 23 de marzo. A dereita e esquerda do sistema teñen un punto en común: o capital.

Nun sistema criminal como o capitalismo, os anciáns que sufriron a Guerra Civil contra os fascistas, que viviron as penurias do franquismo, a emigración forzosa e a farsa da Transición seguen recibindo o que só pode xerar a propiedade privada dos medios de produción: miseria e morte. Para que isto mude, as consignas baleiras pola «defensa do público» que fai o oportunismo son totalmente inútiles, posto que vemos que o público segue beneficiando á iniciativa privada. É necesario, entón, a mudanza do sistema social-económico a un no que os traballadores, que denuncian cada día as súas condicións deplorables como fixeron as empregadas de DomusVi, sexan os verdadeiros donos e xestores de todo o que producen. De aí a necesidade da Fronte Única do Pobo como órgano do proletariado, campesiños, estudantes, xubilados, parados e amas de casa  para a Revolución Socialista. De aí a necesidade do Partido Comunista Obreiro Español.

Contra o Capitalismo, Socialismo!

É o momento dos comunistas!

Pola Fronte Única do Pobo!

Secretaría de Propaganda do PCOE en Galiza

El capitalismo no entiende de salud, sólo de beneficios

En tiempos de calma social, cuando las contradicciones entre los trabajadores y la burguesía parecen difusas, los diferentes servicios que ofrecen distintas empresas de carácter privado pueden parecer hasta una bendición y casi motivados por la búsqueda de un mundo mejor. Sin embargo, la realidad es que la propiedad privada de los medios de producción se basa fundamentalmente en la satisfacción de necesidades (reales o ficticias) a cambio de beneficio. Es decir que si, por ejemplo, la producción de electricidad en nuestros hogares no fuese de ninguna manera rentable, ninguno de nosotros tendría acceso a esa energía indispensable para el día a día.

En el caso de aquellos servicios que son públicos, que no son más que instituciones (educación, sanidad, saneamiento…) que fueron conquistadas a través de la lucha obrera para su regularización estatal, el objetivo es minimizar los gastos y, progresivamente, su privatización. Para que esto último suceda, se necesita un movimiento obrero débil, el cual se consigue a través de la desmovilización provocada por la represión y la ilusión que genera la socialdemocracia.

Un ejemplo perfecto de estos recortes de servicios públicos es el del Servicio Gallego de Sanidad (Sergas). Si realizamos un seguimiento del presupuesto con el que contaba la Sanidad Gallega en los últimos 12 años, vemos que durante los peores años de la crisis del 2008 se recortaron más de 1000 millones de euros. A esto le debemos la alta temporalidad por la que pasan a día de hoy los trabajadores sanitarios, que llegan a tener contratos de dos horas y encadenar esta situación durante años. Esto provoca el cierre de plantas en hospitales y la falta de recursos, con la consecuente bajada de la calidad del servicio, provocando incluso muertes de pacientes que esperan en Urgencias. Muertes que no son más que asesinatos del capitalismo encubiertos.

En el mismo ámbito, sin embargo, la sanidad privada se aprovecha de esta debilidad estructural y aumenta su presencia. Así, se dan las derivaciones de pacientes de hospitales públicos a hospitales privados y los convenios a la sanidad privada con dinero público, lo que lleva a una progresiva privatización, directa o indirecta, del derecho a una sanidad gratuita.

Otro caso, que se está viendo con más claridad a día de hoy, es el de las residencias de ancianos. A 3 de mayo de 2020, se registran en Galicia más de 560 muertes relacionadas con el COVID-19, de las cuales 237 (un 42,32% del total) son usuarios de geriátricos. No hace falta decir que la llegada del Coronavirus sólo es la punta del iceberg.

Una muestra perfecta es lo sucedido durante años en las residencias gallegas propiedad de DomusVi, donde los empleados denunciaron el robo de días libres, falta de personal y la ausencia de médicos o enfermeros en turnos de noche. Además, y como enésimo ejemplo de cómo lo público en el capitalismo sólo beneficia a la gestión privada, fueron intervenidas por la Xunta, actualmente presidida por Alberto Núñez Feijóo. Esto es, con dinero público abastecieron a residencias privadas de personal sanitario y material. Cabe destacar que estas acciones tienen el beneplácito del “gobierno más progresista de la historia”, el cual permite realizar este tipo de intervenciones gracias a la Orden SND/275/2020, de 23 de marzo. La derecha y la izquierda del sistema tienen un punto en común: el capital.

En un sistema criminal como el capitalismo, los ancianos que sufrieron la Guerra Civil contra el fascismo, que vivieron las penurias del franquismo, la emigración forzosa y la farsa de la Transición, siguen recibiendo lo que sólo puede generar la propiedad privada de los medios de producción: miseria y muerte. Para que esto cambie, las consignas vacías por la “defensa de lo público” que hace el oportunismo son totalmente inútiles, puesto que vemos que lo público sigue beneficiando a la iniciativa privada. Es necesario, entonces, el cambio del sistema social-económico a uno en el que los trabajadores, que denuncian cada día sus condiciones deplorables como hicieron las empleadas de DomusVi, sean los verdaderos dueños y gestores de todo lo que producen. De ahí la necesidad del Frente Único del Pueblo como órgano del proletariado, campesinos, estudiantes, jubilados, parados y amas de casa para la revolución socialista. De ahí la necesidad del Partido Comunista Obrero Español.

¡Contra el Capitalismo, Socialismo!

¡Es el momento de los comunistas!

¡Por el Frente Único del Pueblo!

Secretaría de Propaganda del PCOE en Galicia

Estudiantes

 

Un importante aliado de la clase obrera entre las capas populares son los estudiantes. Así como el capitalismo explota a los trabajadores en los centros de trabajo, la opresión sistémica del capitalismo halla su reflejo en las desigualdades de clase entre los universitarios y las futuras generaciones de trabajadores. En la universidad, al igual que en la educación primaria, secundaria y Formación Profesional, las diferencias materiales de clase se revelan desde el primer momento en que se intenta tener acceso a los recursos y medios que exige la enseñanza. Como una institución más del Estado burgués, la universidad obvia la capacidad material de cada alumno y es partícipe de las desigualdades de clase. Se premia la “meritocracia” sin tener en cuenta las condiciones en las que se lleva a cabo.

Existen múltiples estructuras sindicales estudiantiles en la universidad. Sin embargo, todas ellas se encuentran alejadas de la realidad y de los intereses de los hijos de la clase obrera. Muchas de estas estructuras estudiantiles mantienen vínculos con sindicatos vendeobreros; los mismos que en estas últimas semanas han apoyado medidas criminales como los Expedientes de Regulación Temporal del Empleo (ERTE), e incluso terroristas como la temprana reapertura de las empresas de actividades “no esenciales”, que ha puesto en riesgo la vida de millones de trabajadores y de todos sus respectivos entornos. Esta última decisión, dicho sea, adoptada por un Ejecutivo que se dice “progresista”, en una fecha muy anterior incluso a las elegidas por Gobiernos abiertamente declarados “conservadores”, y en un país con uno de los brotes más avanzados del mundo.

En la misma línea funcionan los sindicatos estudiantiles, como reflejo del sindicalismo amarillo en los centros de enseñanza. Sus acciones se desarrollan al margen de los alumnos de extracción obrera, alejados de las preocupaciones e intereses del proletariado. Empapados de ideología burguesa, sus miembros más destacados se aprenden de memoria las migajas de cultura que necesitan para encontrar su huequito de reconocimiento en su comité de intelectualillos charlatanes, clasistas y con superioridad moral. Su línea práctica, como no puede ser de otra manera, sigue un movimiento en zig-zag, dando una de cal y otra de arena, sin tener claro cuál es el horizonte. Tal es la distancia que los separa de la lucha revolucionaria. La mayoría de estas organizaciones no dudan en acatar las reglas del Estado burgués, en dar su apoyo al Gobierno y a los partidos oportunistas, reformistas y pequeñoburgueses –valga la redundancia–, y en justificar el “buen hacer” de las instituciones universitarias, vendidas a los intereses del capital y, muy en especial, del Banco Santander.

En un plano distinto se encuentra la organización de Estudiantes en Lucha (EeL). Distinto en la teoría, porque en la práctica poco o nada se diferencia de las demás asociaciones y sindicatos de estudiantes. Esta organización se presenta como opositora a ultranza del Estado burgués y del Gobierno que lo dirige y se arroga el papel de defensor de la clase trabajadora. Su retórica obrerista, sin embargo, contrasta con su falta de implicación práctica en el trabajo de masas. Desde Estudiantes en Lucha se actúa por y para la galería, por y para el ensanchamiento cuantitativo (que no cualitativo) de sus filas como último fin (y no medio). La acumulación de cuadros no se emplea para influir en el movimiento y elevar conciencias. Su trabajo se reduce exclusivamente a la agitación. La lucha ideológica y política en el movimiento estudiantil pasa a un segundo plano.

Lejos de ser un sindicato o frente que actúe en el movimiento estudiantil para combatir la ideología burguesa e insuflar conciencia de clase, más se parece a una secta cuya única “lucha combativa” se limita a la difusión de vídeos en redes sociales para multiplicar las cuotas de afiliados sin transformar la suma de fuerzas en trabajo real en las masas. Da la casualidad de que sus acciones prácticas puntuales entre el estudiantado coinciden con la presencia de cámaras o medios de comunicación. Mención especial se merece el escrache que hicieron al vicepresidente del Gobierno, Pablo Iglesias, que en realidad aunque fuera en la universidad lo hicieron desde el Frente Obrero. Escrache en cual desaprovecharon una ocasión de oro para destapar su oportunismo y las traiciones de su partido, y dejaron, en cambio, una triste imagen de los comunistas, como si fuéramos perros ladradores sin bozal.

Para EeL, toda acción que no pueda utilizarse para sacar a relucir a la organización en redes sociales es directamente desechada. En las asambleas, reuniones y desarrollo del trabajo práctico sobre los problemas de los estudiantes, el EeL brilla por su ausencia, pues naturalmente el trabajo de organización en el tajo es menos agradecido y no da mucha visibilidad. Ni tan siquiera publican comunicados y posicionamientos sobre la realidad y los problemas concretos de los estudiantes, lo que bien revela su grado de desconocimiento y alejamiento del movimiento estudiantil. En la práctica, el EeL demuestra ser una organización oportunista que busca la afiliación por la afiliación y cuyos límites respecto del resto de organizaciones de su mismo conglomerado, son difusos o inexistentes, manifestando de nuevo la falta de organización.

Con respecto al futuro del curso académico 2019/2020, diversas estructuras sindicales estudiantiles se han manifestado a través de comunicados, proponiendo diferentes soluciones para paliar el impacto de la pandemia de COVID-19. Entre ellas se encuentran las propuestas del Frente de Estudiantes, que ofrece la posibilidad de crear una plataforma pública para gestionar la actividad académica y el cese del filtrado de información a cuentagotas a través de la televisión, además de que el estudiantado sea interlocutor real en la toma de decisiones. Por su parte, el fascista Sindicato Español Universitario (SEU), de la Falange Española, propone que los exámenes se hagan de manera presencial cuando se levanten las medidas de confinamiento, y que el curso finalice en el momento en que fuera pertinente y pudiendo recurrir a adaptaciones curriculares, para lo que incluyen la necesidad de una ampliación de las partidas presupuestarias para becas.

Además de las plataformas ya mencionadas, se encuentra una que promueve el llamado Apto General, por el que la asistencia a las clases y materiales online no pueden contar en la evaluación dadas las desigualdades cada vez más evidentes entre el estudiantado. Se incide también en que estos recursos proporcionados de manera online deben ser plenamente accesibles y gratuitos, además de que se diera un amplio margen para la entrega de prácticas y trabajos. Por último, se contempla que las modificaciones que se den en el valor de las actividades deben tener presentes las entregas previas al estado de alarma, así como que las asignaturas donde la estructura lo permita se hagan por medio de trabajos como alternativa a los exámenes, con un margen de entre 24 y 48 horas para hacer dicha prueba.

Entre otros se encuentra el Sindicato de Estudiantes, una organización que acostumbra a caminar a rebufo de CCOO, el sindicato corrupto, oportunista y amarillo por antonomasia junto con UGT, ambos alineados con la patronal. El Sindicato de Estudiantes tan solo critica la estrategia del Gobierno de boquilla, en sus comunicados, pero en la práctica lo apoya incondicionalmente. Su afinidad a CCOO y a los partidos del actual Ejecutivo conduce a que solo hagan mención de distintos aspectos aislados de su gestión y cuestionarlos levemente en aspectos superficiales. Su propuesta del aprobado general y de la eliminación de las notas de corte está tan alejada de la realidad que su relevancia en situaciones como la actual es equivalente a la de un cero a la izquierda. Con propuestas idealistas, es imposible que se le tenga en cuenta y, en la práctica, consciente o inconscientemente, le están diciendo al Gobierno que tiene vía libre para adoptar las medidas que les convenga sin tener en cuenta de manera seria al Sindicato de Estudiantes.

Por último, la red de organizaciones Estudiantes en Movimiento plantea en un comunicado una propuesta para la devolución de tasas del segundo cuatrimestre, con el objetivo de establecer una evaluación final única y presencial garantizada –aunque no descartan la continuación de una evaluación continua telemática flexibilizada–. Además, proponen que las segundas matrículas que sean producto de esta situación sean gratuitas. O incluso que si se aportan pruebas que evidencien la imposibilidad para seguir correctamente el curso, se anulen las actuales matrículas para no tener que repetirlas al año siguiente en segunda convocatoria.

La realidad es que las universidades llegan tarde para solucionar distintos aspectos que debían haberse previsto cuando se estableció el periodo de transición a la docencia virtual. Una cosa es clara: no se puede reconfigurar el curso cuando las fechas del primer escenario habilitado para los exámenes (junio y julio) están a tan solo un mes. La universidad y el Gobierno no han sido eficaces, han abandonado al estudiante sin mostrar ni un ápice de empatía. Se han negado siquiera a escuchar las propuestas del movimiento estudiantil, que alertaba del aumento de la carga de trabajo, de las barreras del estudio autodidacta y del sinfín de problemas psicológicos derivados del confinamiento que, como no puede ser de otra manera, han sido completamente omitidos sin reparo. Todo ello sumado a la falta de medios informáticos que impiden a muchos alumnos poder seguir correctamente el curso académico. Los hijos del proletariado no valen nada para los burócratas capitalistas del Gobierno “del cambio”.

Las cartas que baraja la universidad para dar salida al curso son un completo desprecio al trabajo y esfuerzo diario de los estudiantes –especialmente de los que disponen de menos recursos materiales–. Opciones como la extensión del curso académico a los meses de verano o la apertura de cursos intensivos de recuperación para el año que viene revelan la pésima gestión de las dirigentes de la universidad –y del Gobierno– y el carácter falso de sus proclamas de defensores de los intereses de “la mayoría social”. Mientras públicamente aseguran que buscan la total igualdad entre los alumnos matriculados, demuestran en los hechos que no dudan en dejar de lado a los más desfavorecidos.

Por último, aunque no menos importante, cabe destacar la absoluta inoperancia e invisibilidad del Ministerio de Universidades y, muy en especial, de su titular, Manuel Castells. Hasta hace apenas dos semanas, era el único ministro de todo el Gobierno que todavía no había ofrecido una rueda de prensa. Tras varias semanas con los estudiantes –y los profesores– en la más absoluta incertidumbre, sin saber cuál sería la resolución del ministerio sobre su situación, el Gobierno anunció que hablaría el 15 de abril junto con la ministra de Educación, Isabel Celaá. Sin embargo, no apareció. En cambio, aplazó su comparecencia al viernes 17, después del Consejo de Ministros. Pero volvió a anularla sin ofrecer avances o explicaciones más allá de que “comparecería la semana siguiente” –sin especificar fecha exacta–. Finalmente, compareció, el 23 de abril, hace tan solo dos semanas, con algunos alumnos ya haciendo exámenes. Y la tan esperada rueda de prensa, que mantuvo en vilo a los estudiantes universitarios de toda España, sirvió solamente para decir que su ministerio no tiene competencias sobre las universidades en estas circunstancias y que debía ser cada una por separado quien encontrase una solución. Si no tiene competencias y se demuestra inútil en la situación donde más se le echa en falta, ¿para qué sirve tener todo un ministerio por sí solo para las universidades, teniendo en cuenta el gasto público que supone crear una cartera exclusiva para Castells?

Su intervención no esclareció nada y llegó a destiempo. Pedir a los docentes que consulten y consensuen un método de evaluación online con términos y condiciones claros cuando la docencia online lleva impartiéndose ya desde hace más de tres semanas, cuando ya ha finalizado ese periodo de transición que, para más inri, se está solapando con el de “Docencia Virtual”, resulta cuanto menos una falta de respeto a los estudiantes. Además, en el caso particular de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), el periodo máximo que se concedió a los profesores para diseñar un nuevo modelo de Guías Docentes concluyó el 17 de abril. Por la ineptitud e incompetencia del Gobierno y de las universidades, muchos alumnos con medios limitados acabarán en convocatorias extraordinarias, con suspensos y teniendo que pagar el coste de segundas matriculaciones. La afirmación del ministro de que “todos estamos al servicio de los estudiantes” es absolutamente falsa. La institución no mira por el estudiantado.

En definitiva, las instituciones burguesas y los sindicatos estudiantiles predominantes están aislados de la realidad de los alumnos y, en especial, de los estudiantes de extracción obrera. O bien ignoran la lucha de clases, o, como buenos oportunistas, la aceptan falazmente y se niegan a desarrollarla. Las crisis, como la que sufrimos en el momento presente, sacan a relucir todo el oportunismo de los sindicatos vendeobreros, no solo en los centros de trabajo –donde destacan el amarillismo de CCOO y UGT–, sino también en los centros de enseñanza. Desde el PCOE, hacemos un llamamiento a nuestros compañeros estudiantes y generación de futuros trabajadores a desenmascarar el oportunismo hegemónico en el movimiento estudiantil y a organizarse junto a las demás capas populares oprimidas por la burguesía –obreros, desempleados, pensionistas, jornaleros, etc.– en torno a un Frente Único del Pueblo (FUP) para defender la educación pública, universal y al servicio de la clase trabajadora, y combatir juntos al enemigo de clase y su sistema capitalista. Tomemos de una vez por todas las riendas de nuestro destino.

¡Por el Frente Único del Pueblo!

¡Estudiante, organízate en el PCOE!

¡Sin partido no hay revolución!

Comité Regional del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en Madrid